¿Conoces a Jesús?
Publicado hace 6 meses - 3 abr 2026
De: Nolita W. de Theo“¡Quiero que conozcas a mi amigo!” Cuando tienes una relación especial con alguien, es fácil decirle a la gente a tu alrededor estas palabras.
Es igual cuando conoces a Jesús. Al entablar una relación con Él, el gozo y paz que experimentas en Su presencia es algo que deseamos compartir con todos.
Los locutores que escuchamos todos los días al aire, ahora comparten sus experiencias con Jesús contestando tres preguntas y al mismo tiempo quieren hacerte una pregunta: ¿Conoces a Jesús?
Escuchemos sus testimonios de Aquel que dio Su vida con el fin de brindarnos perdón y una relación con Dios.
1. ¿Quién te hablo o contó de Jesús?
2. ¿Cuándo le pediste a Jesús que te perdonara y entrara en tu corazón? (Momento de conversión.)
3. ¿Qué pasó después de haber entregado tu vida Jesús?
Yo le hablo y Él me contesta y esa es la relación más linda que puede tener un ser humano.
—Myrka Dellanos
1. Mi maestra de piano nos invitó a mi mami y a mí a su iglesia cuando yo tenía como 10 años de edad. Cuando fuimos, mi mami escuchó al pastor hablar con Biblia en mano y citar la Palabra de Dios y ese mismo día ella subió al frente para aceptar a Jesús. De ahí en adelante crecí con el evangelio, estudios bíblicos y asistí a una escuela Cristiana.
2. Mi momento de conversión cuando decido aceptar a Jesús fue a los 12 años en un retiro de jóvenes de mi iglesia. Para mí fue bastante fácil porque siempre desde muy pequeñita sentí la presencia de Dios en mi vida y yo hablaba con Él de niña cuando estaba en mi habitación y me sentaba en el piso de mi closet para platicar con Dios. Después de aceptar a Jesús, me sentía feliz porque sabía que mis pecados habían sido perdonados y desde ahí vivo con la paz de saber que voy a estar con Jesús en la vida eterna y no le temo a la muerte.
3. Toda mi vida he sentido la presencia De Dios en mi vida y en mi corazón. Soy una persona que vivo con paz y he podido enfrentar los momentos difíciles de la vida de la mano de Dios, sabiendo que Él me tiene en la palma de Su mano. Yo le hablo y Él me contesta y esa es la relación más linda que puede tener un ser humano. Solo me queda decir, gracias Jesús por tanto amor, perdón y paciencia.
Mi mamá, Camille, y papá, Emilio, desde niña siempre me hablaron de Jesús.
—Coppelia
1. Mis padres. Mi mamá Camille y papá Emilio desde niña siempre me hablaron de Jesús.
2. La primera vez que le entregué mi vida a Jesús fue en la iglesia cuando tenía 8 años. Fue en un servicio donde vimos una película super “scary” del rapto y la tribulación (¡jajaja!). Me asustó mucho y por eso acepté la invitación, levanté mi mano y fui al altar a orar para recibir a Jesús en mi corazón. Pero luego de ese momento “scary” (jaja), el Señor ha ido trabajando en mi vida para que lo conozca personalmente y sepa que Su amor echa fuera todo el temor.
3.Después de ese momento “scary” (jaja) … Dios ha seguido obrando en mi vida y mi corazón, día a día. Para contestar esta pregunta pienso en la canción que dice “En mi vida has sido bueno. En mi vida has sido tan, tan fiel. Con mi ser, con cada aliento, cantaré de la bondad de Dios.” He visto cómo Dios me ha guiado cada paso, ha estado conmigo en cada etapa de mi vida. Ha contestado tantas peticiones de oración y ha hecho tantos milagros … ¿cómo no vivir agradecida y entregada a Él? Y le agradezco a Dios los líderes de jóvenes de mi iglesia, amistades, familiares, etc… personas que Él ha puesto en mi camino para guiarme y enseñarme a caminar con Él.
Me explicaron que todos necesitamos hacer una decisión para invitar a Jesús a vivir en nuestro corazón y confesarlo con nuestros labios.
—Rocío
1. Mis padres son Humberto y Emma Madrid. Ellos aceptaron a Cristo un poco después de casarse, cuando unos amigos los invitaron a reuniones bíblicas y se entregaron a Jesús cuando yo tenía 1 año de edad. Así que empezaron a criarme a mí, y eventualmente a mi hermano Beto, para que amáramos a Dios. No me daban cátedras pero crecí viéndolos amar a Dios, buscándolo diariamente. Mi papá siendo abogado dejó su carrera para convertirse en pastor de una congregación en un pueblito a las afueras de la ciudad donde vivíamos. Todo eso me predicó constantemente. Así que, yo empecé a amar a Dios y servirle desde niña.
2. Tenía 7 años y fue en una clase de la Escuelita Bíblica de Vacaciones. Me explicaron que todos necesitamos hacer una decisión para invitar a Jesús a vivir en nuestro corazón y confesarlo con nuestros labios. Yo pensé: Él ya vive en mí, pero por si acaso este día haré una oración de entrega a Jesús y lo hice. ¡¡¡Ayy benditas maestras de escuelita bíblica!!!
3.No recuerdo que pasara algo inmediatamente, pero yo seguí creciendo conociendo más de Jesús. A los 10 años, ya estaba dando clases bíblicas a otros niños, servía en todo lo que podía hasta levantando sillas (jaja) aunque en ese tiempo me costaba trabajo porque era niña- adolescente. Uyy han pasado muchos años y podría contar tantas cosas pero lo que más me encanta es saber que Dios ha caminado junto a mí y yo también siempre intentándolo y ha sido lo mejor de mi vida.
Me entró un fuego por compartir el amor de Dios, con el que fuera.
—Blanca
1. Mi abuela me llevó desde pequeña a la iglesia, unos 4 o 5 años de edad. Mis padres no eran cristianos en ese entonces pero todos los fines de semana me dejaban en casa de mi abuelita para que ella me llevara a la iglesia. Fue a través de su ejemplo y las predicciones que escuché del amor de Dios y lo que hizo Jesús por mí y toda la humanidad.
2. Recuerdo en mi adolescencia cuando hacían llamados (altar calls) después de un sermón y mi corazón se estremecía. Cuando preguntaban: “¿Quien quiere abrir su corazón y aceptar a Jesús como su Salvador?”, salía huyendo al baño para no sentirme culpable. Sabía que la respuesta era “sí” pero después entraba la duda que me detenía: “¿estaré lista?”. Sin embargo a los 14 años me di cuenta que era ridículo seguir esperando y me bauticé. Yo estaba segura de una cosa—yo amaba a Jesús y quería que Él fuera parte de mi vida para siempre. Confié en la promesa de Mateo 6:33: “Buscad primero el reino de Dios y su justicia y todo lo demás vendrá por añadidura.”
3.Me entró un fuego por compartir el amor de Dios, con el que fuera. Amigos en la escuela familiares o el que encontrara en la calle. Desde los 14 años le pedí a Dios que mi vida entera fuera dedicada a engrandecer el reino. Nunca me interesó el éxito material, porque sé que todo eso se desvanece, sólo quise y siempre quiero ser un portavoz del evangelio de Cristo. Jamás me imaginé que lo haría desde esta plataforma. ¡Toda la gloria sea a nuestro Dios!
…por motivos de juventud me alejé de los caminos del Señor y a la edad de 32 años me reconcilié con Dios…
—Sadiel
1. Mis padres cuando era apenas un pequeño de 2-3 años de edad.
2. Lo hice cuando tenía 16 años de edad y por motivos de juventud me alejé de los caminos del Señor y a la edad de 32 años me reconcilié con Dios y hasta la fecha le sirvo.
3. Dios me abrió puertas para trabajar en Su obra, luego de eso, Dios me dio la oportunidad de ministrarle a la juventud acerca de Dios y actualmente soy líder en mi iglesia y comparto las buenas nuevas de Salvación a través de la radio de Vida Unida. ¡Es una gran bendición!
Me abrumó como un Dios Santo y Eterno podría amarme y entregar a Su hijo por mí.
—Carlos
1. Conocí a Dios a través de mis padres. Mediante su amor, presencia y cariño. En mi caso y gracias a ellos, me fue hermoso hallar la gracia de Dios a temprana edad.
2. Era adolescente. Tendría algunos 12 años. ¿Cosa que aun no entiendo, cómo querer limpiarse de pecado a esa edad? Pero así, tal cual, le supliqué a Dios que recibiera mi vida, me santificara, y me preparara para Él. Me abrumó como un Dios Santo y Eterno podría amarme y entregar a Su hijo por mí.
3. Profundicé mi relación con Dios, me comprometí para servir en mi iglesia. De vez en cuando me porté mal, dentro de la iglesia, pero Su misericordia me ha traído hasta aquí. Luego acepté la invitación de pastorear, fundé una iglesia en el centro de Puerto Rico, y hasta el sol de hoy, no dejaré a mi Padre Eterno.
Como puedes ver, contarle a las personas acerca de tu relación con Jesús no es difícil. Piensa que lo puedes hacer simplemente contestando algunas preguntas muy sencillas.
¿A quién le presentarás a tu amigo Jesús hoy?
Acerca del autor
Nolita nació y creció en Durango, México de padres misioneros. Es escritora/conferencista de profesión pero su pasión es el ministerio. Junto con su esposo, Naki, sirvió en el ministerio hispano de Lakewood durante 19 años. Ahora dirigen Juntos ACA.